10 de junio de 2011

La boda de una princesa saudita dará un millonario impulso financiero a Marbella

El imponente palacio que domina una loma en las cercanías de Puerto Banús, en Marbella, se prepara para un acontecimiento que supondrá una buena inyección a la economía local. 


» España, el verano y la Dinastía Saudita



La nieta del príncipe Salman bin Abdulaziz de Arabia Saudita (gobernador de Riad), la princesa Sara Fahd bin Salman, contraerá matrimonio en el Palacio Al-Nahda ("El Rocío), una réplica de la Casa Blanca, en Marbella, con un joven de nombre Talal Bin Abdulaziz Bandar

El escenario será la lujosa morada de la familia real saudí en la ciudad mediterránea española, y donde ya se están realizando los primeros preparativos para el enlace, que previsiblemente se celebrará el 2 de julio, y la fiesta, que se prolongará varios días.

El hermetismo es total en torno a la boda real. Ni desde el Consulado de Arabia Saudita en Málaga ni en muchos de los hoteles que ya han colgado el cartel de lleno gracias a los más de 1.500 invitados que se desplazarán hasta Marbella quieren ofrecer datos. 

La confidencialidad es la marca de la Casa Real Saudita. De lo que no hay dudas es de que los grandes beneficiados con el enlace real, amén de las boutiques y establecimientos de lujo de Puerto Banús y el centro de Marbella, serán los alojamientos de cinco estrellas de la ciudad y otras localidades cercanas. 

Todas las fuentes consultadas coinciden en que hoteles como Villa Padierna, Puente Romano, Marbella Club y Kempinski han colgado el cartel de lleno tanto por la afluencia masiva de árabes que asistirán a los festejos nupciales por la de los clientes fieles verano tras verano a los que han querido guardar su sitio.

Pero no solo se ha disparado la demanda de habitaciones y de suites entre el día 25 de junio y el 5 de julio. El número de alquileres de lujosas residencias también está creciendo para las familias de jeques árabes que se desplazarán desde Dubai, Abu Dhabi o Qatar hasta Marbella

"Va a ser un 'boom' al estilo de los de antes, como cuanto venía el rey Fahd", comentan desde el hotel Marbella Club, otro de los establecimientos más exclusivos de Marbella, donde el 60 por ciento de la ocupación entre el 30 y el 5 de julio tendrá acento árabe. 

«Vamos a tener familias de las más importantes», agregan. "Es muy bueno para volver a situarnos en ese mercado. Además son clientes muy exigentes pero muy elegantes en el trato", apuntan desde otro hotel. Todos afirman que no tienen encargos ni consignas de antemano, más que la discreción.

Lo que también es una incógnita es si habrá representantes de otras casas reales. La cercanía de la boda del príncipe de Mónaco, que comenzará el 30 de junio y se prolongará varios días, puede solapar el enlace de la princesa saudí. Desde el Palacio de la Zarzuela, de hecho, explican que no tienen constancia de ninguna invitación a la familia real española. 

El Rey Juan Carlos es amigo del príncipe Salman, abuelo de la novia, y de hecho casi todos los veranos realiza una visita privada al palacio Al-Riyad, vecina del palacio del fallecido rey Fahd. «En principio se iban a casar en Arabia Saudita pero ha sido ella la que ha elegido Marbella», señalan otras fuentes.

Al parecer, las familias de los contrayentes han optado por llevar de su país de origen a los cocineros, pasteleros y otros profesionales que se encargarán de los banquetes. Pese a ello, algunos negocios selectos de la ciudad ya están avisados de que en cualquier momento se les pueden requerir servicios y suministros, especialmente para atender a las familias que estén alojadas en las villas.

También se prevé un dispositivo especial de seguridad que se guarda con secretismo y dará protección a príncipes y princesas árabes y a los jeques que arriben a Marbella. Esas labores de vigilancia suelen recaer en un cuerpo especializado de la Policía Nacional que tiene su base en Madrid. En caso de que lo requieran, la Policía Local les auxiliará en las labores. 

Todos los años, en los prolegómenos del verano, al sector turístico de Marbella le asalta la misma pregunta: ¿vendrá algún miembro de la familia real saudí a Marbella?. Desde el fallecimiento del rey Fahd, en 2005, algunos de sus descendientes, así como su hermano y gobernador de Riad, Salman bin Abdulaziz Al-Saud, asoman por "la Milla de Oro" con los bolsillos llenos de 'petrodólares', pero con más discreción.